¿Qué tal? Después de un rato de andar perdido de mis labores “blogueras” (es ese el termino adecuado?) he decidido tomarme un breve espacio para escribir lo que será tal vez el post más estúpido e inútil hasta la fecha en este blog (y vaya que eso es mucho decir…), y es que ¿cómo no dedicarle un espacio al 2 de marzo?

Muchos se preguntarán ¿qué significado especial tiene este día?, resulta que… ninguno, no se celebra nada en especial en este día, nadie aparentemente “famoso” nació o murió en este día y, al menos en México, no se firmo ningún tratadito estúpido que tarde o temprano sería invalidado. Sin embargo, el 2 de marzo tiene un significado aparentemente místico, sobrenatural para muchos, que trataré de explicar pero sé que no lo lograré.

El 2 de marzo fue indicado como una fecha clave en el desarrollo del tiempo espacio continuo por uno de esos profetillas de chocolate que se dan cada día. Conocido como “El Os”, “El oráculo”, “El bombón” (esto es una pequeña fe de erratas) , un buen día entró en uno de sus acostumbrados trances provocados por toda esa mota que se mete… y entonces surgió… de sus palabras emanaron como respuesta a esa pregunta que nadie formuló: “2 de marzo” exclamó… desde ese día mi vida y la de muchos más no ha sido la misma. Más tarde el encargado de difundirlo fue el llamado “Barra”, no hablaremos más de él… por el momento.

2 de marzo, es 2 del 3… 23… cuenta una de esas leyendas que se crean cada día, que el 23 es un número con poderes místicos, que rige el universo de una manera extraña, un número bueno y malo a la vez. Por tanto, el 2 de marzo no es un número maldito, pero tampoco es un número de la “suerte”, todo depende de la persona a la que persiga y el momento en que este aparezca. Debo aceptar que al momento de escuchar esta disparatada teoría, me volví loco y comencé a buscar ese número en todos los hechos importantes o números que se relacionan o se han relacionado con mi existir. Fue así como llegué a la conclusión de que efectivamente, el 23 esta presente en nuestras vidas a cada momento, y depende del equilibrio de las fuerzas universales del momento para determinar el destino de cada quien, si será bueno o será malo.

Lamentablemente a mí me pescó en uno de esos momentos en los que peor podía pescarme, a mis 23 años, un dos de marzo en el que empecé en mi trabajo, y en el peor año que la década nos regaló… 2009. Pero, ¿qué tiene que ver el 2009? bien… el primer día del año fue 1 de enero (1) de 2009, esto es: 9-2-1-1 = 5 y 5 = 2 + 3 o sea 2 y 3, 23… el último día ha sido 31 de diciembre (12) de 2009, siguiendo una lógica similar: 2 * 2 * 3 = 12, 12 + 9 = 21 y 21 + 1 + 1 = 23… así pues, todo indicaba que ese año sería especialmente terrible, y así comenzó en un 2 de marzo…

No me dedicaré a contar el porque del año tan malo, eso no le interesa a nadie, sin embargo, debo apuntar que yo fui uno de esos casos en los que el 2 de marzo cayó con toda su fuerza y junto esas energías negativas que tanto se están esparciendo en el universo por estos días. ¿No me creen? sólo hay que preguntar ¿cuántas tragedias a nivel mundial sucedieron el año pasado? no digo que en otros años no sucediera, pero algunas de las peores han sucedido en el último año, a partir del 2 de marzo.

Hoy, siendo 2 de marzo de 2010, me parece que es momento de reflexionar y, al menos por este día, mantener una vibra positiva, es posible que el día de hoy desencadene el cúmulo de otros hechos importantes en adelante, ¿bueno o malo?, sólo el 2 de marzo lo decidirá. Personalmente he salido con temor el día de hoy, con una extraña sensación, no puedo decir si este día ha sido bueno o malo, aún no lo se, pero con el antecedente que se tiene, este puede ser el inicio de la crónica de un desastre anunciado…

Es por eso que dedico este tema a este día, de The Rolling Stones: You can’t always get what you want… me parece muy adecuado, enjoy!

http://www.goear.com/files/sst5/mp3files/04122008/e5c3bdb0c41137b2a1d0766ee0344544.mp3″
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